viernes, 22 de mayo de 2009
Capacitado para ser Discapacitado
Para los discapacitados la ciudad puede convertirse en un mundo infranqueable: los obstáculos se multiplican en calles y veredas, ascensores, medios de transporte, lugares de esparcimiento. Son esas aceras rotas, esa puerta estrecha, la inalcanzable boletería del cine, el sueño imposible de conocer el subte porque no hay manera de bajar hasta él.
En el 20 por ciento de los hogares de Argentina, uno de los integrantes del grupo familiar es discapacitado. La ciudad ¿los contiene o los rechaza? ¿Existen los prejuicios? ¿Cambia la vida familiar? ¿Pueden trabajar? ¿Cómo resuelven el día a día? ¿Se respeta la ley que indica que tanto el Estado como las empresas deben contratar personal discapacitado?
Tomo este tema, ya que me pareció muy interesante, y lo vi en un programa de televisión (La Liga, en Telefe). No soy de mirar esos programas, pero realmente me llamo mucho la atención, y me resulto muy interesante, pero a la vez, algo realmente penoso. Mostraban como una persona en sillas de ruedas, se veía incapacitada para entrar a la mayoría de los negocios, ya que ninguno tenía una rampa para estas personas.
Cuando caminamos por la calle, tal vez no prestamos atención a una vereda rota, a un escalón que subimos para entrar a un negocio, etc.. es algo totalmente normal para nosotros. Sin embargo, si nos ponemos a pensar, nos damos cuenta el obstáculo que es para una persona con discapacidad, sea no vidente, sea por problemas de trasladarse, etc.
El estudio de los arquitectos Daniel Low y Gustavo Bennun señala algunas de las características que deberían tener los espacios de circulación urbanos y los edificios para que no se constituyan en barreras infranqueables:
-Veredas, caminos peatonales y pasillos en viviendas. El ancho mínimo tendría que ser de 1,50 metros, ya que eso permitiría no sólo que se crucen dos personas (una de ellas en silla de ruedas) en un mismo recorrido horizontal, sino que también posibilitaría un giro de 360 grados para el que está en la silla. La pendiente de la acera, tomando ésta a lo largo, no debería ser de más de 5 grados para las distancias cortas. Pero también tendrá que tenerse en cuenta un cierto “volumen de riesgo”, constituido por un marco imaginario de 1,20 metros de ancho por 2 de alto, dentro del cual no debería encontrarse ningún elemento perturbador para los discapacitados, tales como buzones, teléfonos públicos, señales de tránsito, semáforos o postes de iluminación.
-Areas de descanso. El estudio recomienda la ubicación de zonas de descanso en puntos centrales de intinerarios extensos, áreas verdes y edificios de infraestructura de transporte. Los asientos de bancos y sillas en los parques, por ejemplo, deben estar a aproximadamente 45 centímetros por encima del nivel del piso para que puedan ser utilizados fácilmente por personas con movilidad reducida.
Estacionamiento. Los módulos de estacionamiento para los vehículos tendrían que ser de 6 x 3,50 metros y estar señalizados con el pictograma que contiene el Símbolo Internacional de Accesibilidad. Además, deberían ubicarse lo más cerca posible del hall de acceso al edificio y a unos 30 metros, como máximo, de la salida a la vía pública o a los ascensores.
-Escaleras. No son convenientes los escalones con narices salientes que hacen tropezar la punta de los pies. Tampoco resultan adecuados los escalones sin contra escalón. Si la escalera tiene derrame lateral libre (es decir, si no hay pared o alguna otra estructura de contención), debería colocarse zócalos de 10 centímetros a los costados. A ambos lados de la escalera y separados por 5 centímetros de la pared, sería prudente colocar pasamanos dobles, a alturas diferentes para que puedan ser utilizados tanto por adultos como por niños. Además, las personas con deficiencia visual se verían beneficiadas si los pasamanos tuvieran color o si en ellos, en relieve o en escritura Braille, se brindara información sobre el nivel de piso del edificio o cantidad de escalones.
-Rampas. El ancho de una rampa debe ser de 1,10 metros como mínimo y 1,30 como máximo. Tanto al comienzo como al final de la rampa tiene que existir una superficie de aproximación de 1,50 por 1,50 metros para que una persona en silla de ruedas pueda dar un giro completo.
-Ascensores. Las dimensiones mínimas de la cabina tienen que ser de 1,10 por 1,30 metros. Además, el ascensor tiene que tener pasamanos a 90 centímetros de altura.
-Puertas. Deben tener una luz útil de por lo menos 80 centímetros y el herraje de accionamiento tiene que estar a no más de 90 centímetros de altura.
Estos son sólo algunos de los componentes de una arquitectura sin barreras. Se podría mencionar también los sanitarios, la iluminación, el transporte público y muchos otros elementos que deben adecuarse al uso de la mayor cantidad de personas y no obrar como un permanente obstáculo en su camino.
Como en nuestra ciudad, mas del 50% de los edificios, locales, y calles no posee el cuidado adecuado, los discapacitados deben acostumbrarse a la ciudad que esta en estado desastroso. Como vi en el programa de televisión, la capacidad que tienen los discapacitados para moverse por la ciudad esta tan bien entrenada, que cualquiera de nosotros, en esas condiciones, no podríamos trasladarnos una cuadra sin tropezar, caer, etc. Esto se comprobó, ya que, en la LIGA, Ronnie Arias, Tamara Hendel, Gisela Busaniche, Diego Iglesias y Bejamín Vicuña se tapan los ojos, se sientan en una silla de ruedas y salen a la calle a vivir y mostrarte una capacidad diferente. La realidad es que a estas personas les pareció imposible seguir el ritmo, de por ejemplo, el hombre en una silla de ruedas. Los discapacitados deben acomodarse a los desastres de las calles, cuando esto no tendría que ser asi, el estado debería proveerles ayudas, ya que por algo son discapacitados.
Les dejo una noticia de clarín que me pareció buena para el tema:
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SOCIEDAD: UN DIA EN LA VIDA DE UN DISCAPACITADO QUE TRABAJA EN LA CAPITAL
La pesadilla de trasladarse por Buenos Aires en silla de ruedas
Gustavo Ridiero, de 47 años, hace 17 que está en silla de ruedas. Todos los días viaja desde Lanús hacia su trabajo en Flores. Toma dos colectivos y, a veces, el subte. Clarín lo acompañó durante un día.
Mariana Iglesias. DE LA REDACCION DE CLARIN.
Son más de las tres de la tarde y Gustavo Ridiero ya hace rato que mira la ventana desde su escritorio. El cielo está gris, demasiado gris. "Por Dios, que no llueva otra vez", ruega. Al rato guarda sus cosas, se despide de sus compañeros y toma el ascensor. No marca "Planta Baja" sino "Primer Subsuelo". Llega hasta allí y después de saludar a la chica que limpia cambia de ascensor. Sube a uno especial, uno que le permite esquivar las escaleras de la entrada del edificio y salir directamente a la calle. Por suerte no llueve. Entonces empieza el largo y agotador regreso a casa. Gustavo igual está acostumbrado: ya lleva 17 de sus 47 años en una silla de ruedas.
Hasta hace nueve meses todo era más fácil: vivía en una pensión de Flores, a sólo ocho cuadras del trabajo, en el Centro de Gestión y Participación de Rivadavia y Culpina. Pero apareció Mónica y el amor lo llevó a Villa Diamante, Lanús. "¡Qué voy a hacer! Nada es gratis en esta vida...", dice. Ahora debe viajar en varios colectivos durante más de una hora para ir a trabajar. El hombre está enamorado.
Gustavo conoce de memoria cada una de las baldosas rotas que hay de su trabajo a la parada del 85 que lo deja en Pompeya. A unas las evita y a otras las desafía. Sabe que su silla, una Flexicar
"El problema no se reduce a evitar pozos", dice. Y habla de sus manos llenas de la caca de los perros que se pega en sus ruedas, de las botellas rotas que pueden pinchar las gomas, de las calles inundadas que lo obligan a sumergirse en aguas turbias. No olvida las bajadas de las esquinas: las de plástico están rotas y la mayoría inutilizadas por autos que cortan el paso.
Gustavo decide cambiar su recorrido habitual de dos colectivos e incluye un tramo en subte. Quiere mostrar que el mundo subterráneo no está preparado para él, y eso que se estima que son 18.000 los discapacitados que usan sillas de ruedas por Buenos Aires (Ver Intiman...).
Pero primero hay que tomar un colectivo. Espera en la parada del 2. Llega uno, y el chofer le dice que espere el próximo, que tiene piso bajo y rampa. Gustavo le dice que quiere subir igual, que le abra la puerta de atrás. El chofer le contesta que si le pasa algo lo sancionarán a él. Gustavo insiste y el chofer cede. "No es un capricho: estoy seguro de que el de atrás no tiene rampa", dice Gustavo. Se acerca con su silla, se cuelga del caño y mira a las personas que están en la fila para que le suban la silla. La gente duda, hasta que un hombre de sobretodo negro lo ayuda. Desde adentro un joven le da una mano.
Se ubica en la parte de atrás. La gente lo mira con asombro. "Es tan incómodo subir y bajar de los colectivos que somos pocos los que nos animamos", dice Gustavo. Y cuenta que a veces le ofrecen el asiento. "No gracias, ya voy sentado", contesta él. La silla se zarandea durante el viaje, y él debe aferrarse a algún caño porque su Flexicar no tiene freno. Antes de bajar, Gustavo le pide a un pasajero que lo ayude: "Bajá vos primero y tené fuerte las ruedas. No te preocupes si reboto porque no duele tanto", le explica.
En la calle, Gustavo ve que ya viene "el colectivo de atrás". Y confirma entonces que tampoco tenía rampa. Cruza Centenera y llega hasta la boca del subte de la estación Primera Junta de la línea A. No hay ascensor. Tampoco escalera mecánica. Gira su silla y, tomado del pasamanos, baja en marcha atrás. Sus anteojos tiemblan con el golpe de cada uno de los 20 escalones. Recién en el último un guardia de seguridad privada lo ayuda. Pero aún quedan 20 escalones de otro sector y Gustavo debe arreglárselas solo. En el andén se encuentra con Estela, una ex compañera de trabajo: "¿Cómo bajaste?", pregunta ella. "Con voluntad", dice él.
"Soy leonino", justifica Gustavo. Sus incomodidades empezaron cuando tenía un año y se movía con el andador por su casa de Versailles. Rodó por una escalera y se golpeó la médula. Quedó parapléjico. Usó bastones hasta el 85, cuando decidió comprarse una silla de ruedas.
Gustavo parece un marciano en el vagón del subte. Algunos lo miran como si pidiera limosna. "Por eso no me gusta viajar en subte. Es un lugar hostil para nosotros", dice. Baja en Congreso. Allí hay escalera mecánica: clava su silla en un escalón, se toma fuerte del pasamanos y sube. "Pero esto no puede hacerlo cualquiera", asegura. El sí, porque tiene brazos fortalecidos por el básquet que practica desde hace 30 años en el club Marcelo Fitte.
Son más de las cuatro y espera el 150, que lo llevará a Pompeya. Deja pasar varios colectivos para ver si alguno tiene piso bajo. Nada. Entonces un chico con una mochila de Viejas locas lo ayuda a subir a uno común. "Los choferes no quieren abrirte porque creen que vas a tardar mucho. ¿Cuánto tiempo pueden perder, un minuto? ¿Y yo? ¿Quién piensa en mí?".
—¿La gente es solidaria?
—Algunos sí, otros se hacen los tontos.
La bronca de Gustavo tiene otro objetivo: los políticos. "No conozco a ninguno que haya hecho algo por los discapacitados. Me gustaría ser presidente por un día para arreglar las veredas, tapar los pozos. Pondría multas a los autos que entorpecen nuestro paso y obligaría a los medios de transporte y a los consorcios de los edificios para que sean accesibles. Les daría trabajo a todos los discapacitados, porque es la única manera de insertarnos en la sociedad y de sentirnos dignos. La gente ahora protesta por la desocupación, pero nosotros siempre estamos desocupados".
Sabe que es un privilegiado por su empleo en el Centro de Flores, donde anota a recién nacidos. "Unos 12 por día", cuenta. Pero Mónica (38), su mujer, también es discapacitada por una poliomielitis y no tiene trabajo desde hace mucho tiempo. "La gente cree que no mantenemos hijos, que no pagamos alquileres ni impuestos". Gustavo mantiene a Cynthia, su hija de 14 años, y a Claudio, el hijo de 13 de Mónica.
Baja en Esquiú y Sáenz, en Villa Diamante. Llueve y las calles están resbaladizas. En la esquina de Lebenson se enchastra con el agua de un pozo. Espera el 9, que lo deja en Moreno y Murgiondo, a metros de su casa. Como no hay bajadas en las esquinas, Gustavo hace malabares para bajar de la vereda. Al fin llega a su casa. Mónica lo recibe con un gran beso. "Se sobreexige. Todo lo hace a fuerza de espíritu", dice la mujer.
Son las seis. Hora del mate. Claudio vuelve de la escuela: "¡Me saqué un 10!", anuncia. La pareja sonríe. Gustavo se refugia en su hogar: "Los discapacitados también tenemos una vida, sólo que allá tendría que ser más accesible para nosotros", dice, señalando hacia la calle. ultraliviana, hecha a medida y sin respaldo para darle mayor movilidad, es resistente a los golpes.
Espero que les resulte este tema, tan interesante como mi, y que pongan buenos comentarios :)
Fuentes:
http://www.clarin.com/diario/2002/05/26/s-03815.htm
http://www.accesible.com.ar/recursos/prensa/la-eliminacion-de-obstaculos-para-discapacitados-arquitectura-sin-barreras/

Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de Ivana y me pareció muy interesante el artículo que eligió para debatir. En la ciudad de Buenos Aires no contamos con estos servicios para discapacitados, y para ellos resultaría una solución a muchos de sus problemas poder tener acceso a estos.
ResponderEliminarEs un problema tanto del estado como de la sociedad. En primer lugar el estado no hace ningún tipo de reforma para que estas personas puedan facilitar su motricidad accediendo a los transportes públicos de una manera sencilla y practica como lo podemos hacer nosotros, y en segundo lugar la sociedad, nosotros, les dificultamos su andar por las calles. No se respetan las bajadas para discapacitados, cada individuo estaciona su coche en una de esas rampas y se va, sin ser conciente que esta perjudicando a una persona que sin excepción necesita de estás mismas. La falta de compromiso de aquellos que sacan a pasear a sus animales los dificulta en su higiene, una persona no vidente no podría darse cuenta que en su paso hay materia fecal, y las que no cuentan con una motricidad adecuada deberían pasar por encima de ella para poder seguir hacia el destino al cual se dirigen.
Definitivamente la ciudad no esta preparada para recibir a personas que cuentan con este tipo de discapacidades. Más allá de las dificultades que se le presentan día a día para transportarse de un lugar a otro, tienen que lidiar con el rechazo de la sociedad hacia ellos. En las distintas empresas no aceptan a personas en silla de ruedas, claramente esto no esta escrito en ningún papel firmado por alguien, ya que estarían aludiendo a la discriminación, pero todos sabemos perfectamente que estas personas no son aceptadas bajo ningún punto de vista. Ahora, mi pregunta seria ¿porque? . En el caso de aquellas personas que cuentan con una motricidad menor a lo que se considera apropiado para el ser humano, sólo les dificultaría realizar alguna tarea de oficio, como albañil, gasista o algún tipo de trabajo que requiera utilizar movimientos corporales, pero que pasa con un profesional, con muy buena trayección académica, recibido de licenciado en psicología o en RR.HH. ¿Cuál es su limitación en estas áreas? En el primero, le costaría insertarse en una prepaga, pero ¿Por qué? si dentro de sus limitaciones solo necesita contar con un poder auditivo y manejo del habla. En el segundo, solamente se encontrara resolviendo problemas de la empresa probablemente detrás de un escritorio y a mi criterio, en el único sentido que podría resultar un obstáculo a nivel laboral esta profesión sería el dictar capacitaciones, ya que la persona debería trasladarse de un lugar a otro y podría resultar muy incomodo para la misma, pero no es algo imposible, solamente se necesita voluntad, que es algo con lo que cuentan muchas personas de este tipo. Es increíble como la misma sociedad los rechaza, los hace a un lado y les “prohíbe” insertarse o reinsertarse en ella. Esto se hace más notorio en los distintos puestos de trabajo. Muchas de estas personas son profesionales y cuentan con una capacidad intelectual asombrosa, porque justamente al tener una discapacidad de este tipo, día a día se capacitan y entrenan para poder marcar una diferencia. Para concluir y finalizar mi aporte, reitero que cada una de estas personas tiene derecho a ser aceptadas sin ningún tipo de prejuicio en los diferentes ámbitos laborales. Por ejemplo, una empresa tiene tres funciones principales: física, social y económica.
Física: produce bienes y servicios
Social: satisface las demandas de la población, ofreciendo bienes y servicios
Económica: se generan riquezas a través de la venta de bienes o servicios, siempre teniendo en cuenta la “competividad y rentabilidad”
De esta manera considero que cualquiera de estas personas puede realizar estas tareas, tienen limitaciones y les costara el doble, pero todo es cuestión de esfuerzo, constancia y voluntad.
Carolina Nesprías
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ResponderEliminarhola!. Coincido con ivana en sus comentarios acerca de las dificultades que debe padecer una persona discapacitada. No siempre notamos esto, yo al menos no lo noto, porque cuando vamos caminando por la calle no nos ponemos a pensar "¿Como haria un discapacitado para pasar por aca?" pero al ver notas en la televicion o leer articulos de diario que nos muestran o nos cuentan estas dificultades realmente se nota lo que deben padecer estas personas.
ResponderEliminarLo que a veces noto yo es el hecho de que no en todas las veredas, en las esquina, tienen rampas de acceso para la gente en silla de ruedas.
Tambien en los transportes publicos: si bien hay colectivos para discapacitados, no todas las lineas tienen colectivos para discapacitados, y en el caso de las lineas que poseen unidades para discapacitados, pasa uno cada media hora, o quizas mas. A mi me ha pasado de tener que ayudar a una persona a tener que ayudarla a subir y a bajar de un colectivo por el hecho de que tenia escalones la unidad y no podia hacerlo por sus propios medios.
Tambien vale la pena remarcar la situacion de la gente obesa, que si bien pueden movilizarse, no logran realizarlo con total comodidad en ciertos lugares. Recuerdo una nota hecha en un programa que actualmente no sale al aire pero que solia hacerlo por canal 13, en la cual salian a pasear con los obesos por la ciudad y observaban lo costoso que era realizar algunas actividades, tales como pasar por el molinetes de los subtes o ingresar en una cabina telefonica. Esto genera la mirada despectiva de muchas personas, y las cargadas que no se hacen esperar.
Tampoco no podemos olvidar de las personas con sindrome de down, si bien es una incapacidad distinta con respercto a la que estamos mencionando, tambien son personas que cuentan con una gran cantidad de dificultades y de trabas a la hora de movilizarse o de acceder a la educacion. Ademas sufren una discriminacion importante por parte de la sociedad en la que vivimos, en la que es muy facil burlarse del diferente.
Me gustaria dejar un articulo acerca de las trabas en la educacion para los chicos con sindrome de down y abrir el tema para que se trate tambien:
El 90 por ciento de los padres de chicos con discapacidad tienen problemas para inscribir a sus hijos en una escuela ordinaria.
La Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra) reveló ayer que la mayoría de los chicos con esa discapacidad tiene dificultades para integrarse en las aulas comunes, de acuerdo a un sondeo que realizó entre sus más de mil socios.
"El 90% de los consultados denunció tener problemas para inscribir a su hijo con síndrome de down en una escuela ordinaria", señaló la encuesta difundida por Asdra, a propósito de conmemorarse el 21 de marzo el Día Mundial del Síndrome de Down.
Según la organización "esta situación se produce por el diseño arcaico del actual sistema educativo, que tiene tres aspectos clave que impiden la integración: una normativa anticuada, la falta de capacitación de los docentes y la precariedad de las estructuras edilicias de los establecimientos".
"A esta realidad, además, hay que sumarle el incumplimiento de la Ley Nacional 24.901 por parte de las obras sociales, las prepagas y el Estado que tienen la obligación de cubrir los gastos de atenciones básicas de educación, salud y traslados de las personas con discapacidad", indicó.
Asdra remarcó también que el sondeo que realizó en febrero de este año recientemente "tiene una estrecha relación con los datos que brinda la Primera Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad (ENDI), que fue hecha en el período 2002/2003, donde sólo el 13,8 % de los chicos con capacidades especiales (298.214) asiste a clases".
"La educación inclusiva no puede esperar más, tal como lo establece la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad que fue incorporada a nuestra legislación mediante la Ley Nacional 26.378 el año pasado".
Los derechos humanos son universales para todos, por lo tanto se deben incluir las personas con distintas discapacidades, las dificultades a las que hace mención Ivana en el posteo por las que tienen que pasar las personas que sufren alguna discapacidad son ciertas y muy injustas.
ResponderEliminarTeniendo en cuenta la Declaración de los Derechos Humanos adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948:
Articulo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Articulo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Articulo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.
Articulo 23
1.Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
Y como podemos comprobar día a día esto no es llevado a cabo, lamentablemente no se respetan estos, ni otros derechos. Esa igualdad y libertad en dignidad de la que se habla no es llevada a cabo, solo con recorrer la calle es posible comprobarlo, no estamos hablando de darles demás comodidades, sino simplemente las que deben tener por derecho como utilizar un transporte público, trabajar dignamente al igual que los demás, etc. Y también podemos ver que muchas veces no se cumple con el comportamiento fraternal de los unos a los otros, nose realmente si será por ignorancia o maldad, pero frecuentemente somos testigos de graves discriminaciones. Para buscar una solución concreta a estos problemas además de mejorar las infraestructuras y los espacios públicos es totalmente necesario buscar el crecimiento y la mejora a través de una educación que nos enseñe a respetar, colaborar y ayudarnos entre todos, en mi opinión es la única manera posible de que podamos avanzar como sociedad y así también fortalecer el crecimiento individual.
Leyendo un poco sobre el tema encontré el artículo, que cito posteriormente, del Diario ADN de España:
ResponderEliminarIndonesia señalizará a los discapacitados en nueva ley de tráfico
Indonesia obligará a todas las personas que padezcan una discapacidad a llevar señales para que puedan ser distinguidos de otros peatones por los conductores.
Los minusválidos "deberán portar señales especiales que puedan ser fácilmente reconocidas por otros usuarios de la vía pública", según el texto de la ley aprobada por el Parlamento y divulgada por la agencia oficial Antara.
El principal artífice de la enmienda a la regulación de tráfico, el diputado islamista Ahmad Muqowam, afirmó que se trata de una medida de precaución para elevar la seguridad de los discapacitados y evitar accidentes.
Por el momento se desconoce si el Gobierno instará a que los carteles sean colgados a los minusválidos o estén fijos a sus sillas de ruedas.
Las asociaciones de derechos humanos y transportistas criticaron la iniciativa y emplazaron a las autoridades a invertir más fondos en construir pasos elevados y rampas para sillas en vez de obligar a llevar señales a sus usuarios.
La verdad que me resulto impactante la noticia, y no concuerdo bajo ningún punto con la idea de señalizar a los discapacitados, esta medida solo llevará, en mi opinión, a perjudicarlos psicológicamente, ya que además de las discriminaciones que tienen que padecer diariamente, esta medida solo logrará hacerlos sentir más diferentes del resto y excluidos de la sociedad, debemos tratar de buscar una igualdad y un respeto hacia todas las personas que habitan nuestro espacio, sin diferenciarlos por ninguna discapacidad.
Esta muy bueno el tema del que hablas, dado que es un problema tanto en Infraestructura social, como en condicionamientos sociales, (no necesito verles las caras para darme cuenta de que no entienden ni una papa lo que dije, perdón para los que si). O mejor dicho son los puntos de vista que puedo aportar por mi parte, como aclara Carolina, estas personas tienen más voluntad de trabajar que aquellas que dicen que “trabajan”, porque se ven obligados a demostrar que pueden hacer lo que los demás hacen en igualdad de condiciones.
ResponderEliminarBueno para aclarar un poco lo antes mencionado, cabe mencionar que cuando vamos por la vereda caminando, no nos percatamos o no le damos tanta importancia a un baldosa salida, rota, hecha pedazos etc. Tendemos a mirarla y a hacer dos cosas, saltarla con un paso súper largo (tipo superman), o lo esquivamos moviéndonos aun lado (onda Matrix, como con las balas pero ahora con la baldosa rota), pero a esto voy a ninguno de nosotros se nos cruza por la cabeza, tanto concientemente y menos inconscientemente, lo complicado que es para alguien con una discapacidad (ahora saltan esos que dicen “pero yo si pienso en eso” pero después de leer este articulo si), pero también están algunos que si llegan a considerarlo pero como no pueden hacer nada lo dejan aun lado o tratan de ayudarlos en lo mas que pueden (esa es buena gente), pero siguen siendo una gran minoría. También están los que no pueden aceptar a los discapacitados en la sociedad, porque según ellos no rinden como una persona sin ninguna discapacidad (a esos tienen que dispararles), sin llegar mas lejos esto es un problema tanto de forma individual como grupal, porque cada uno de nosotros debemos reclamar por las pésimas condiciones que se les presentan a estas personas. Y de forma grupal llegar a aceptarlos en la sociedad como si fuera algo normal de todos los días.
Aunque acá se presentan los problemas infraestructurales que esta ciudad tiene, se necesitaría un cambio radical en cuestión a modificar áreas, lugares, zonas de trabajo y transporte pero creo que no es algo que sea imposible, es algo necesario hoy y para mañana y pasado mañana y…
Creo que ya hice mención de esto ante pero lo vuelvo a retomar porque es en donde comienza todo (según mi alter ego), los condicionamientos sociales, a esto me refiero a la forma en que se ve a una persona discapacitada hoy en día. Cuando quieren tener acceso a algo que nosotros lo vemos con normalidad a ellos les cuesta demasiado esfuerzo, considero que esto no debería estar pasando y no debería pasar, culpa de esto no tengo clara quien la tiene pero, cabe mencionar que los humanos aprendemos las cosas cuando imitamos a la mayoría que creemos tiene razón de alguna forma (creo yo), es por eso que muchas veces son una pocas personas las que ayudad a subir al colectivo a un discapacitado, (generalmente siempre es una sola persona, ¿lamentable no?), pero ¿Por qué dentro de unas 10 personas solo una sale al rescate del sujeto que intenta subir? ¿Es culpa nuestra? ¿De quien entonce?
La culpa es y será nuestra si seguimos así como estamos. Por eso sugiero un cambio en nuestra forma de ver las cosas, de ver solo de un punto de vista y comenzar a integrar lo que no antes no se incluía.
bueno eso es todo...
chauu...
Estoy de acuerdo con estas opiniones, y me pareció muy interesante este posteo.
ResponderEliminarPienso que este es un tema el cual da para hablar muchísimo. Hay muchas personas las cuales no las llamaría discapacitadas, sino personas con capacidades diferentes.
Hay otras personas que si tienen discapacidades como por ej. Estar en una silla de ruedas, lo cual da la incapacidad para poder caminar, o en muletas, personas no videntes, etc.
Yo en particular lo que más me doy cuenta es el tema de las personas en silla de ruedas, las cuales se les dificulta mucho transitar por las calles, no tanto en capital por que por ejemplo en las calles están las rampas por todos lados, pero por ejemplo en la zona sur, donde yo vivo, lo que veo es que no en todos lados están las rampas y no nos ponemos a pensar en estas cosas hasta q vemos el tema por la tele, o como en este caso se comenta en un blog.
Pienso que a veces habría que ponerse en el lugar de esas personas, para darnos cuenta lo mucho q les cuesta poder transitar con normalidad por la vía pública, ya que hay mucha gente que es solidaria y ayuda a estas personas, ya sea a subir a una vereda, o ayudando a una persona ciega a cruzar la calle, etc. Como también hay mucha otra gente que más de una vez se hacen los tontos, como dice Ivana en su comentario, y viendo que hay una persona que necesita ayuda miran para otro lado o tratan de evitarlas, no sé si por el hecho de no ayudar, o para no perder tiempo, o por q solamente no les importa o no les interesa el hecho de que la otra persona necesite ayuda de alguien.
También como dice Carolina, en su comentario, es un problema tanto del estado como de la sociedad. Ya que el estado no hace mucho por mejorar los accesos a los transportes públicos, veredas, etc. Y es un problema de la sociedad también, porque no solo en los transportes se necesita mejorar los accesos, sino también en todos los negocios y/o lugares como universidades, escuelas privadas, etc. Que a veces no se ocupan de estos temas por el solo hecho de no gastar dinero, también hay problemas con las puertas y ascensores, los cuales no son lo suficientemente amplios para q pueda ingresar una silla de ruedas.
Para concluir con este comentario pienso que sería bueno que el estado comience por ocuparse de estos problemas, que no son nada menores, y de esta forma ayude a la gente que necesita de estos servicios para facilitarles el solo hecho de poder transitar por la vía pública sin ningún tipo de inconvenientes.
Mauro Zolezzi.
Me parece muy interesante el tema del que habla Ivana, porque es muy complicado para toda la sociedad ver estas cosas, no porque seamos ignorantes, sino porque muchas veces no nos detenemos q pensar como se sentiría una persona discapacitada al observar o vivir las situaciones que se le presentar a diario en la sociedad.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con la opinión de carolina en la que explica que es un problema tanto del estado como de la sociedad; el estado tendría que instalar mas cosas que le posibiliten el movimiento necesario para la gente con dificultades, cuando voy caminando por el centro de alguna cuidad, no puedo creer como se puede permitir que el 50% de la vereda este ocupado por los locales de venta al publico mostrando sus cosas para vender, en ese caso ya no habría lugar para una silla de ruedas, porque aparte de estar ocupada parte de la vereda con cosas en venta, hay otra parte ocupada por las colas de gente para los colectivos y ahí queda mucho mas reducido el espacio, que alcanza únicamente para una fila de personas apretadas que se empujan por el apuro de querer pasar. No solo se ven perjudicadas las personas en sillas de ruedas sino también la gente con muletas que quiere pasar por ese pasillo que dejan para circular y recibe patadas y empujones de todos lados.
Lo mismo pasa en las estaciones de trenes, no existen las rampas, y los pasos bajo nivel están cubiertos de pequeños puestos que imposibilitan la circulación.
Por otro lado, en los estacionamientos se marca con el icono de discapacidad un par de lugares, pero esto no sirve de nada porque hay gente que no es discapacitada ni esta con un familiar con discapacidad que lo ocupa sin pensar en la gente que de verdad lo necesita.
Al mismo tiempo, al ver las instalaciones que realiza el estado muchas veces nos damos cuenta que no están como deben ser, son mas chicas o mas grandes según con el espacio que se disponga, y muchas veces se encuentran en mal estado, rotas o sucias.
Coincido cuando Ivana en el texto que expuso presenta una explicación de cuando alguien quiere ir a comprar y no te das cuenta que hay un escalón porque para vos es normal, pero para alguien con dificultades se le complica subir si no es con ayuda, se pretenden hacer cosas por la vista que representa un escalón, sin pensar que hay gente a la que le imposibilita entrar.
Seria bueno que cada uno haga su pequeño aporte para que no surjan situaciones de discriminación y ponernos por un momento en el lugar de aquellas personas que tienen alguna discapacidad física.
Paula Lagrace
Me parece totalmente interesante el tema del habla Ivana, y muy oportuno tocarlo… Creo que Ivana le acertó mucho a la elección del título: “Capacitado para ser discapacitado”. No cualquiera podría decir, “si yo fuera discapacitado podría hacer esto o lo otro”; tal como dice el título, hay que esta apto para ser discapacitado y soportar todo lo que eso implica...
ResponderEliminarA veces, es muy difícil darse cuenta de lo que sufre el otro sin ponerse en su lugar. Uno cuando va por la calle no suele ponerse a pensar que pasaría si viene un discapacitado en silla de rueda y quiere girarla o subir a una vereda. Considero que muy pocas personas lo hacen; yo por mi parte, empecé a pensar en eso a medida que veía programas de televisión, tal como “La Liga”…
Es cierto que esto, no es sólo un problema del estado sino también de la sociedad; para mí el estado no tendría que permitir instalar cada vez más cosas que imposibiliten el movimiento que requiere la gente discapacitada. Es increíble, por ejemplo, lo reducido que es el espacio de las veredas del centro; no sólo como dice Paula que está ocupada por vendedores y la gente que espera colectivos, sino que también hay veredas pequeñas en sí. Estaría bueno que el estado se ponga manos a la obra y construya los requisitos que precisan los discapacitados; ya que no sólo son las veredas, también son las estaciones, los transportes públicos, etc.
El otro día, en La Liga, pasaron el especial discapacitados; gracias a eso cada vez que hago algo en mi casa, en la calle o en cualquier lugar pienso en cómo haría un discapacitado para hacer esas cosas. Lo que para mí parece fácil, o no requiere mucho esfuerzo, para un discapacitado es brutal; por ejemplo, bajar al subte a mi no me cuesta, pero... ¿Cómo hace un discapacitado en silla de ruedas o con muletas o algo similar si el ascensor del subte no funciona?
Me parece que hay que ponerse a pensar un poquito más en ayudar a los demás y contribuir con lo que tenga que ver con sus comodidades…
El estado debería ocuparse de estos problemas que no son poca cosa, sino que implican a un porcentaje considerable de la población; haciendo esto podría estar facilitándole la vida a muchas personas y haciendo posible el simple hecho de manejarse en la vía pública.
Para concluir me gustaría que cada uno, por su parte, empiece a fijarse más en las dificultades de los demás; y tratando de no discriminar al discapacitado, porque no es fácil manejarse con discapacidades físicas.
Victoria Bruno
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ResponderEliminarEn principios me gusto mucho el tema a debatir, ya que siempre me interese en estas personas con diferentes capacidades.
ResponderEliminarAl terminar el secundario, por lo general dan la posibilidad de realizar pasantías para ejercer actividades del agrado de cada alumno. Ya que mi escuela, no nos dio la posibilidad, yo por mis propios medios salí a recorrer la ciudad en la cual yo vivía para integrarme en algún hogar o escuela de discapacitados, que era lo que más me interesaba.
Así que encontré donde ingresar y poder conocer y tratar a estas personas tan dulces, que me dejaron una enseñanza que jamás voy a olvidar.
Por eso hoy ya que encuentro este tema para debatir, voy a dar mi opinión al respecto e incorporando un artículo que para tenerlo en cuenta.
Hoy en día hay un gran porcentaje de personas con diferentes capacidades a las cual no se les presta la atención que se les debería.
Lo primordial, como trata el “post”, es que la vía pública no esta adaptada para personas con sillas de ruedas, que transitando se encuentran con obstáculos que le interrumpen el paso. Ya que los requisitos que debe haber los hay pero estas destrozados por los habitantes de la ciudad, que al no usarlos, no tienen en cuenta las personas que realmente los necesitan.
Una de las cosas que se debería mejorar es el manejo de las rampas que se encuentran en los colectivos, ya que la mayoría no funciona y también están los colectivos los cuales no tienen rampa. Además como también plantea Victoria en el “post” el tema de los subtes, es que algunas líneas no cuentan con las instalaciones adecuadas para facilitar la accesibilidad para personas con movilidad reducida.
Respecto a las personas no videntes también son victimas de la ausencia de señalización sonora adecuada.
Debajo voy a agregar lo que comente al comienzo. Es un artículo del Diario Clarín del miércoles 12 de marzo del 2008, que lo había leído en su momento y me intereso dejarlo presente en este “post”, que si llega a oído de alguien que puede solucionar la accesibilidad estaría muy agradecida.
Me interesa mucho este tipo de enfermedades y relacionarme con estas personas para saber que es lo que piensan y como deben actuar para salir adelante en este país. Ya que el único obstáculo que tienen no es sólo el que se encuentran en la calle, sino también los que tienen que enfrentar para poder vivir, al ser discriminado por la sociedad en la que vivimos, por ser como son.
UN INFORME DEL INADI REVELO PROBLEMAS EN ACCESIBILIDAD, EDUCACION Y TRANSPORTE
Denuncian que faltan soluciones para personas con discapacidad
No pueden ir a clases en la Capital 21 mil chicos con problemas motrices.
En un acto realizado ayer en la Legislatura porteña, el Instituto Nacional contra la Discriminación (INADI) presentó el informe "Diagnóstico y Propuestas de Accesibilidad en el Transporte y Espacios Públicos para Personas con Discapacidad". El estudio abarcó a las ciudades de Buenos Aires, Mar del Plata, Córdoba y Rosario. Reveló que las cuatro ciudades presentan graves problemas de accesibilidad en las áreas de salud, educación y transporte para quienes padecen algún tipo de discapacidad. "El punto más problemático detectado radica en que en Buenos Aires hay 21 mil chicos en edad escolar que sufren discapacidad motriz y están excluidos de concurrir a las escuelas públicas y privadas exclusivamente por problemas de accesibilidad", reveló a Clarín María José Lubertino, titular del INADI.
Continua...
Para la elaboración del estudio -que contó con el financiamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo- se hizo un relevamiento de los medios de transporte y sus centros de trasbordo, los edificios públicos destinados a la salud y la educación y otros espacios públicos, como calles, parques y plazas. En sus conclusiones preliminares, el informe reveló que en las cuatro ciudades analizadas existen herramientas legales suficientes como para poner en marcha acciones que permitieran superar las dificultades que encuentran los discapacitados en su desplazamiento por el espacio urbano, edificios públicos y medios de transporte. También, se estimó que cada ciudad cuenta con recursos económicos para concretar la implementación de rampas, veredas y mobiliario adecuado. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, la construcción de rampas hasta ahora fue realizada por distintas dependencias, sin un criterio unificado de técnicas y materiales.
ResponderEliminar"Buenos Aires es la ciudad en la que por su densidad de población, debería invertirse más recursos -sostuvo Lubertino-. La situación es grave porque hay mucha obra nueva que no es accesible, con excepción de la nueva línea de subterráneos". En lo que hace al transporte público porteño, según el informe sólo el 36 por ciento de los vehículos están adaptados para servir a personas con movilidad reducida y no hay definido un modelo de rampa para los colectivos. En la ciudad de Córdoba, el INADI detectó problemas de acceso en colectivos para personas con movilidad reducida, así como también en las estaciones de ferrocarril. Rosario, por su parte, presenta problemas de acceso en colectivos, trolebuses y ferrocarriles.
Córdoba, Rosario y Mar Del Plata requieren también señalización para los disminuidos visuales en los andenes y plataformas para el desplazamiento de personas discapacitadas en los trenes. Junto con el diagnóstico, el INADI presentó propuestas arquitectónicas, culturales y de control de gestión.
www.clarin.com/diario/2008/03/12/sociedad/s-03601.htm
Tarantino María Luz